Lovers
NO HAY AMOR COMO EL QUE TÚ ME DAS
Hay una pregunta que no he dejado de hacerme desde la primera vez que me enamoré: ¿qué hace que un amor siga vivo?
Aunque no he encontrado del todo la respuesta, he aprendido a reconocerla cuando aparece tras pequeños gestos: en la mano que se busca debajo de la mesa o en cómo dos personas se miran y se ríen cuando creen que nadie les está viendo.
La he visto también en los días que se eligen para hacerlo visible: un sí quiero pronunciado por primera vez o en los grandes días, rodeados de los que importan.
Lovers nació para buscar todas las respuestas posibles, a través de cada pareja y de cada sesión, a esa fuerza tan misteriosa e imparable que nos mueve a los seres humanos.
La experiencia
Empieza con una conversación donde os pregunto cosas que probablemente no contáis fuera de casa. Cómo os elegisteis. Qué seguís encontrando en el otro. La rutina de los domingos, vuestra receta favorita o ese chiste interno con el que solo vosotros os reís. No fotografío bien a quien no conozco. Y conocer, aquí, es que confiéis en mí lo suficiente para dejarme entrar.
Cuando el día llega, vengo con la cámara y con tiempo. Eso es lo importante: el tiempo. Que no haya que provocar nada, que las cosas tengan espacio para pasar a su ritmo.
Lo que las fotos terminan contando no se busca. Se reconoce cuando aparece — en un gesto pequeño, en una mirada, en algo que ni vosotros sabíais que se podría apreciar.
Lovers es uno de los encuentros más amplios que acompaño. El tiempo que pasamos juntos, el número de imágenes y la forma de la cita cambian según lo que estéis viviendo: desde una sesión íntima o una pedida de mano, hasta el largo capítulo de vuestra boda.
Si hubiera que ponerlo en una lista, incluiría una primera charla para conoceros y entender qué queréis recordar, una sesión cuidada y diseñada a vuestra medida, una selección y edición hechas con calma y mucho cariño, y el deseo de que, al entregaros las imágenes, veáis lo mágico de vuestro amor reflejado en ellas.
QUÉ INCLUYE
“Nuestra experiencia en la boda con Carla fue maravillosa. Siempre estuvo pendiente de cómo nos sentíamos en cada momento para captar las mejores imágenes. Tanto mi marido como yo estuvimos todo el tiempo muy cómodos. La experiencia fue perfecta. La recomendamos 100% ya que es una gran profesional.”
— Davinia
“Recuerdo estar haciendo el tonto con él en varias ocasiones mientras nos hacíamos las fotos. Muchos de esos momentos fueron capturados, y aun a día de hoy nos reímos mucho al ver esas fotografías. Los nervios, la emoción y la alegría que se iban reflejando en las fotos según íbamos avanzando nos hizo tanto reír como llorar. Fue como regresar a ese día.”
— Cristina
¿Qué suena en el coche cuando volvéis a casa después de las vacaciones?